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@José Miguel Esteban

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LANZAMIENTO DE LA 1º TRIPULACIÓN

CAPSULA SOYUZ TM 31

 

Tiempo en Órbita
de la 1º Expedición:

Plan de vuelo Vehículo de ida: Cápsula Soyuz TM 31.
Vehículo de regreso:Transbordador Discovery (STS-102)
Ubicación: Cosmódromo de Baikonur, Kazakhstán.
Lanzamiento: 31 OCT 2000 - 07:53 GMT
Acoplamiento: 02 NOV 2000 - 09:20 GMT
Separación: 24 FEB 2001 - S/D.
Aterrizaje: 26 FEB 2001 - S/D.
Tripulantes: Comandante de la misión: Bill Shepherd.
Comandante de la Soyuz: Yuri Gidzenko.
Ingeniero de vuelo: Sergei Krikalev.


Sábado, 28 de Octubre de 2000
Ultimos preparativos para el lanzamiento
Los astronautas: llegaron ayer a Baikonur desde el Centro de Entrenamiento Yuri Gagarin, en Moscú, e inician los preparativos finales. Krikalev, Gidzenko y Shepherd, en sus trajes de entrenamiento.

Los tres astronautas de la Expedición 1, que la semana próxima se convertirán en los primeros huéspedes permanentes de la Estación Espacial Internacional (ISS), viajaron ayer desde el Centro de Entrenamiento Yuri Gagarin, en Moscú, al Cosmódromo de Baikonur, en Kazakhstán, e iniciaron los preparativos finales para el lanzamiento.
Su llegada a la ISS marcará el comienzo de un ciclo ininterrumpido de por lo menos 15 años en los que siempre habrá hombres en el espacio.
El norteamericano Bill Shepherd, comandante de la misión, y los rusos Yuri Gidzenko, comandante de la cápsula Soyuz, y Sergei Krikalev, ingeniero de vuelo, serán lanzados la mañana del martes próximo, a las (7:53 GMT).
Dos días más tarde se acoplarán a uno de los extremos de la ISS y pasarán a bordo 117 días de trabajo y experimentación que concluirán el 24 de febrero, cuando el transbordador Discovery, que irá a buscarlos con una tripulación de recambio, la Expedición 2, se separe de la ISS e inicie el regreso.
El cohete Soyuz que los pondrá en órbita, entretanto, será llevado el lunes en un largo vagón de ferrocarril hasta la plataforma de lanzamiento, que será la misma de la que hace casi 40 años partió Yuri Gagarin, el primer hombre en orbitar la Tierra.
El impulsor será inmediatamente puesto en posición vertical y, según los procedimientos rusos, la cuenta regresiva comenzará el mismo martes, faltando sólo tres horas para la partida, a diferencia de la NASA que la inicia tres días antes.

LOS TRIPULANTES.

William M. "Bill" Shepherd Comandante de la Expedición 1 Capitán de la Armada de los Estados Unidos, 51 años, casado. Formado como comando para acciones de alto riesgo y especialista en demolición submarina. Estuvo tres veces en el espacio, por un total de 440 horas, en las misiones STS-27 (diciembre 2 al 6 de 1988), STS-41 (octubre 6 al 10 de 1990) y STS-52 (octubre 22 a noviembre 1 de 1992). En 1993 fue asignado a la ISS y desde hace cinco años se entrena para integrar la Expedición 1.

Yuri Pavlovich Gidzenko Comandante de la cápsula Soyuz TM Teniente coronel de la Fuerza Aérea Rusa, 38 años, casado, dos hijos. Graduado de la Universidad Estatal de Moscú como cartógrafo, es piloto de aviones e instructor de paracaidismo (tiene en su haber 145 saltos) y fue condecorado tres veces. Pasó casi seis meses en el espacio a bordo de la estación orbital Mir como comandante de la misión Euromir 95, del 3 de septiembre de 1995 al 29 de febrero de 1996.

Sergei Konstantinovich Krikalev Ingeniero de vueloIngeniero mecánico y piloto civil especializado en acrobacia, 42 años, casado, una hija. Estuvo dos veces en la Mir, de noviembre de 1988 a abril de 1989 y de mayo a octubre de 1991. Invitado por la NASA, voló también en el Discovery, en la misión STS-60 (febrero 3 al 11 de 1994), como operador del brazo robot, y en el Endeavour, en la STS-88, (diciembre 4 al 15 de 1998) hizo tres caminatas. Totaliza un año, 3 meses y 19 días en órbita, con siete salidas fuera de la nave.

 

Domingo, 29 de Octubre de 2000
El cohete Soyuz fue llevado a la plataforma.
La ISS: Los controles de Houston y del Centro Espacial Korolev, en Moscú, completan un ensayo general coordinado de las maniobras de acoplamiento que deberán cumplir el jueves los astronautas. Siguen vaciando los tanques del carguero Progress, que será separado de la ISS el miércoles 1 para dejar libre el puerto de atraque del módulo Zvezda, que ocupará la Soyuz. El combustible es enviado a los tanques del módulo Zarya.

Envuelto en la bruma del amanecer, el cohete Soyuz es llevado a la rampa en un vagón especial de ferrocarril.
El cohete que impulsará al espacio a los astronautas de la Expedición 1 fue transportado esta mañana al complejo de lanzamiento Soyuz del Cosmódromo de Baikonur y colocado en posición vertical.
El vehículo de 49 metros partió con la cápsula tripulada Soyuz-TM en un vagón plano especial de ferrocarril que salió del hangar de ensamblaje a las 7, hora de Moscú. En posición horizontal y envuelto por la bruma del amanecer, el esbelto impulsor recorrió una corta distancia hasta uno de los dos complejos de lanzamiento Soyuz del puerto espacial ruso, el mismo del que partió Yuri Gagarin, el primer cosmonauta, en abril de 1961.
Una vez en la plataforma, el Soyuz fue colocado en posición vertical y las tres torres independientes de servicio se cerraron sobre él. Inmediatamente los técnicos activaron los sistemas eléctricos y mecánicos del vehículo, en preparación para el lanzamiento del martes, a las (7:53 GMT). Como es habitual en los procedimientos de la Agencia Espacial Rusa (RSA), la cuenta regresiva se iniciará el mismo martes por la madrugada, tres horas antes de la partida.

Los preparativos continúan sin tropiezos en Baikonur.
El cohete Soyuz y sus torres de servicio se recortan contra la bruma. El cielo empezó a clarear sobre el Cosmódromo de Baikonur prenunciando un amanecer frío y brumoso. A diferencia de los lanzamientos del transbordador, en los que la meteorología es determinante porque debe haber buenas condiciones para un eventual aterrizaje de emergencia, en este caso no es un dato demasiado relevante. Un lanzamiento abortado de la Soyuz implicaría un descenso en tierra con paracaídas tal cual lo hará la cápsula cuando regrese de la ISS.

Lunes, 30 de Octubre de 2000 Día -1
Esta noche lanzan a la primera tripulación estable de la ISS
Los astronautas llegan al sitio 251 de Baikonur, próximo a la plataforma desde la que partirán cinco horas más tarde.
Empiezan puntualmente 30 minutos antes de la medianoche a ser llenados los tanques de combustible de las tres etapas del cohete Soyuz. Más de 160 toneladas de queroséno (carburante) y oxígeno líquido (oxidante) serán inyectadas en una operación que insume un par de horas.
Los astronautas comenzaron a vestir los trajes presurizados hace media hora y se preparan para trasladarse a la plataforma del complejo 251, donde abordarán la Soyuz dentro de poco más de una hora.

Krikalev, Gidzenko y Shepherd se embarcan hoy en un sueño de años.
Antes del próximo amanecer, un norteamericano y dos rusos dejarán la Tierra por cuatro meses para inaugurar un ciclo de presencia humana continua en el espacio que quizá jamás termine.

El buzo Bill Shepherd, el piloto militar Yuri Gidzenko y el ingeniero mecánico Sergei Krikalev, integrantes de la Expedición 1 a la Estación Espacial Internacional (ISS), despegarán a las (7:53 GMT) de mañana en una cápsula Soyuz y dos días más tarde se acoplarán a la plataforma en construcción para permanecer a bordo 117 días de trabajo y experimentación. Dos horas antes los astronautas abordarán la pequeña nave montada al tope de un cohete Soyuz de tres etapas que ayer temprano fue llevado al complejo de lanzamiento 254 del Cosmódromo de Baikonur, en la fría estepa de Kazakhstán, en Asia central, la misma plataforma desde la que hace casi 40 años partió Yuri Gagarin, el primer hombre que orbitó la Tierra.

En la tarde de ayer, cuando faltaban 34 horas para el despegue, los técnicos rusos dieron el primer paso de los preparativos finales al comenzar a alistar a los cuatro impulsores adicionales (boosters) del cohete para la carga del oxígeno líquido y el querosén que usan como combustibles. La verdadera cuenta regresiva, que para los procedimientos de la agencia rusa es una versión simple y breve del pormenorizado conteo al que nos tiene acostumbrados la NASA, comenzará sólo tres horas antes del lanzamiento. También ayer los centros de control de la NASA, en Houston, y de la Agencia Espacial Rusa (RSA), cerca de Moscú, hicieron un ensayo general de las maniobras que supervisarán el jueves al amanecer, cuando la Soyuz se aproxime al extremo libre del módulo Zvezda para acoplarse automáticamente. Un día antes deberán separar un carguero Progress ya vacío que ocupa esa boca de atraque y lo enviarán a desintegrarse contra la atmósfera.

Martes, 31 de Octubre de 2000. Día 1
Corrigieron dos veces la trayectoria
Antes de comenzar esta tarde el primer período de descanso a bordo de la Soyuz, los astronautas Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev corrigieron dos veces la trayectoria que sigue su cápsula en el acercamiento a la ISS.
La órbita elíptica inicial, de 233 kilómetros en su paso más alejado a la superficie (apogeo) por 182 kilómetros en su mayor acercamiento (perigeo), fue modificada a las (11:27 GMT) por un nuevo circuito de 264 por 205 kilómetros y a las (12:09 GMT) por otro de 271 por 245 kilómetros.
El acoplamiento del jueves debe ocurrir en una trayectoria casi circular de 392 por 374 kilómetros.
El próximo encendido de impulsores para continuar el ascenso está programado para mañana temprano.
Los tripulantes serán despertados a las (00:30 GMT) para iniciar su primer día completo en el espacio.
La Expedición 1 ya está en órbita
Una nueva era en la exploración espacial comenzó esta madrugada, a las (7:53 GMT), cuando el cohete Soyuz con los tres astronautas de la Expedición 1 se abrió paso entre la niebla espesa del Cosmódromo de Baikonur impulsado por una bola de fuego brillante.

Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev entraron en órbita nueve minutos más tarde y se prepararon para iniciar una serie de maniobras de acercamiento a la Estación Espacial Internacional (ISS) para acoplárseles el jueves bien temprano. Los primeros habitantes permanentes de la ISS inauguran un período de por lo menos 15 años de continua presencia humana en el espacio, que es el término de vida útil calculado para la estación en construcción.
Pero los expertos sostienen que serán muchos años más porque en ese lapso otros proyectos cobrarán vida y reclamarán que el hombre pueble el espacio así como hoy es dueño del cielo y del mar.
Los astronautas pasarán 117 días en la ISS, durante los cuales recibirán tres visitas del transbordador. En la última, a mediados de Marzo, el Discovery llevará a la Expedición 2 y los traerá de regreso.

Miércoles, 1 de Noviembre de 2000. Día 2
Sigue el acercamiento a la ISS.
Mientras los astronautas de la Expedición 1 promedian su segundo período de sueño en órbita, la cápsula Soyuz sigue acortando distancias con su objetivo, la Estación Espacial Internacional (ISS), a la que debe alcanzar y acoplarse a las (9:24 GMT) de mañana.
Hoy temprano el comandante de la Soyuz, Yuri Gidzenko, encendió los impulsores de la nave durante tres segundos para aumentar la velocidad en 4,68 kilómetros por hora y alcanzar una nueva órbita de 275 por 243 kilómetros. La trayectoria de la Soyuz irá siendo refinada con sucesivos encendidos breves a partir de la próxima medianoche, a medida que las distancias entre las naves se haga progresivamente más estrecha.
El control ruso de la Estación Espacial Internacional (ISS) confirmó que el carguero Progress se precipitó a la atmósfera sobre el Pacífico a las (7:42 GMT) de hoy, poco más de media hora después de que sus motores fueron encendidos para reducir su velocidad en 342 kilómetros por hora.
El Progress dejó libre la boca de atraque.
Una cámara en el módulo Zarya muestra el extremo del Zvezda y el Progress alejándose.
El control ruso de la Estación Espacial Internacional (ISS) despejó hoy el camino para que mañana al amanecer se acople la Expedición 1. Dos minutos después de las (4 GMT), el carguero Progress que ocupaba desde hacía dos meses el extremo del módulo Zvezda fue separado por comandos de radio y enviado a una caída suicida hacia la atmósfera, sobre el Pacífico, tres horas más tarde. El contenedor automático, que llevó provisiones y una vez vacío fue usado como cesto de basura por los astronautas de la última misión del transbordador Discovery, ocupaba la única escotilla disponible hasta ahora para el acoplamiento de naves rusas y que forzosamente debe ser usada por la Expedición 1 para atracar mañana, a las (9:20 GMT).
Los tres astronautas, entretanto, despertaron anoche, a las (0:30 GMT de hoy), y se preparan para encarar la etapa final del acercamiento por detrás y por debajo de la ISS como lo hace el transbordador con una nueva maniobra para seguir elevando gradualmente la altura de su cápsula Soyuz. Al aumentar su altura consiguen, a la vez, acercarse a la trayectoria de la ISS y reducir la velocidad de aproximación, que anoche era de 315 kilómetros por cada órbita de 90 minutos cuando la distancia entre ambas naves alcanzaba casi los 8.000. Más temprano el control de Houston envió órdenes a la estación para encender los acondicionadores de aire de modo que los primeros pobladores encuentren una atmósfera agradable.

Jueves, 2 de Noviembre de 2000 Día 3
Primera entrada en el nuevo hogar
Izquierda: Shepherd, en el fondo, y Gidzenko se aprestan a entrar en la estación. Derecha: a estirar las piernas en el Zvezda. Los tres astronautas de la Expedición 1 se convirtieron esta mañana en los primeros habitantes estables de la Estación Espacial Internacional (ISS).
Previa comprobación de que no fugaba presión por la boca de atraque, una hora después de haber acoplado su cápsula Soyuz Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev abrieron las escotillas y entraron en el módulo Zvezda. La histórica apertura ocurrió fuera del alcance de las comunicaciones con las estaciones rastreadoras de la Agencia Espacial Rusa (RSA), pero a las (11:30 GMT) el Control de Houston confirmó, por lecturas de telemetría del interior de la ISS, que la Expedición 1 ya estaba en su nuevo hogar.
Luego de una zigzagueante aproximación final, la cápsula Soyuz atracó esta madrugada en la Estación Espacial Internacional (ISS) y desembarcó a los primeros habitantes permanentes del gigantesco laboratorio en construcción. "Contacto", anunció en inglés la encargada de las comunicaciones con los astronautas de la Expedición 1 cuando la lanza de proa de la Soyuz se incrustó en el puerto de acoplamiento del módulo Zvezda, en un extremo de la ISS (ver ilustración a la derecha de esta página). Eran las (9:21 GMT), tres minutos antes de lo previsto, y el tren espacial sobrevolaba territorio de la ex Unión Soviética. Cuarenta y seis minutos antes, todavía en persecución, habían cruzado la Patagonia argentina desde la cordillera santacruceña hasta la costa chubutense, entre Rawson y Comodoro Rivadavia. El acoplamiento coronó una serie de maniobras manuales de acercamiento que comenzaron con el lanzamiento mismo, el martes último, y otras automáticas que emprendió la Soyuz, gobernada por sus computadoras, casi dos horas y media antes del contacto. Los astronautas asistieron a la operación enfundados en sus trajes presurizados y amarrados a sus butacas como medida de precaución. Luego de varias comprobaciones, a las 7:40 Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev abrirán las escotillas que los separan de su nueva morada y entrarán por primera vez para iniciar cuatro meses de estada.
Las imágenes fueron grabadas y enviadas a tierra en el siguiente período de comunicaciones. Después de disfrutar del mayor espacio estirando las piernas, y de hacer un rápido reconocimiento de la nueva casa, los tripulantes se dedicaron al trabajo, que será intenso durante los próximos cuatro meses.
La primera tarea fue conectar la distribución de energía eléctrica en toda la estación y activar la alarma maestra que los alertará en caso de incendio, descompresión u otro evento grave. Para el resto del día les esperaban varias labores básicas: poner en marcha el reloj de la ISS, abrir las escotillas hacia el módulo Zarya, colocar cubiertas protectoras en los perfiles de los pasillos que comunican las diferentes secciones, tomar muestras de aire y analizarlas, tender cañería de ventilación entre los módulos, encender los hornos de microondas y poner en servicio el inodoro que instalaron a medias los astronautas del Discovery, hace casi un mes.
Yuri Gidzenko, comandante de la Soyuz, se encargará de desactivar los sistemas de su nave y dejarla en condiciones de traerlos a tierra rápidamente en caso de urgencia. En un mensaje conmemorativo que pronunció dos horas después del acoplamiento, el máximo responsable de la NASA, Daniel Goldin, instó a Rusia a dar mayor apoyo económico a su programa espacial. Le recordó a Moscú que tiene responsabilidades en la ISS y sugirió que los Estados Unidos no están dispuestos a soportar más demoras en la construcción por incumplimientos de su socio principal. Si el cronograma original se hubiera cumplido, la Expedición 1 habría visitado la ISS hace dos años.

Viernes, 3 de Noviembre de 2000 Día 4
La rutina llega a la Estación Alfa
Pasada la excitación de la llegada, los tripulantes de la recién bautizada Estación Alfa iniciaron la primera jornada completa a bordo más relajados y con un abultado programa de trabajo por delante.
Durante los próximos 116 días seguirán una ordenada rutina que alterna las obligaciones con el descanso y el esparcimiento. Despertarán alrededor de las (4 GMT), desayunarán durante 45 minutos, tendrán luego una reunión de 20 minutos para coordinar las actividades del día y se pondrán a trabajar hasta la hora del almuerzo.
Una hora y media después cada uno mantendrá una conferencia médica privada con profesionales en tierra y volverán al trabajo para disfrutar de un descanso bien ganado de un par de horas antes de la cena, que será alrededor de las (16:45 GMT). De sobremesa habrá dos reuniones de trabajo, la primera para evaluar lo hecho en el día y la segunda para echar un vistazo a la labor del día siguiente. Hacia las (19:30 GMT) se irán a dormir.
Las comunicaciones con tierra seguirán restringidas a los períodos en que sobrevuelen el rango de alcance de las estaciones rastreadoras rusas, es decir, un máximo de media hora por cada órbita de 90 minutos. Unicamente en esos lapsos podrán televisar en directo o retransmitir grabaciones de video. Las cosas mejorarán cada una de las veces que los visite un transbordador, y serán tres antes de regresar: el Endeavour a comienzos de Diciembre, el Atlantis en Enero y el Discovery en Marzo, para llevarlos a casa.
Además de presencia humana y comida fresca tendrán comunicaciones en vivo las 24 horas por la red de satélites geoestacionarios de la NASA. Otros tres visitantes llegarán en este lapso, y aunque no transporten amigos el verlos acercarse seguramente les traerá evocaciones de tierra firme: los cargueros automáticos Progress. Recibirán uno en lo que resta de noviembre, otro en Diciembre después del Endeavour y uno más a comienzos de Febrero, antes que arribe el Discovery. Antes de fin de año les espera una caminata espacial y en Enero cambiarán de puerto de atraque a la cápsula Soyuz.

Sábado, 4 de Noviembre de 2000 Día 5
Krikalev intentará resolver un fallo de dos de las ocho baterías del Zvezda, encontró un conector doblado que podría ser la causa del desperfecto.
Seguirán poniendo en marcha la red de computadoras portables que mantendrán el control de la estación. La próxima semana continuarán trabajando con el generador de oxígeno ruso Elektron para ponerlo en servicio y activarán la computadora que llevará el inventario del stock de la estación.
Esto encontraron: paquetes sin orden en techos, paredes y piso. (NASA TV, foto de George Migliarini para centro espacial) La euforia de la llegada duró poco. Tan pronto los astronautas de la Expedición 1 quisieron emprenderla con su duro programa de trabajo, chocaron con el desorden que les dejaron sus compañeros de los transbordadores anteriores y con imprevisiones de los responsables de la ahora llamada Estación Alfa.
El comandante Bill Shepherd planteó su amarga queja después de que el poner en marcha un horno, tarea prevista para no más de 30 minutos, les llevó un día y medio. "Y todo para aprender cómo encenderlo", rezongó el primer jefe de la estación en construcción. "Estamos trabajando realmente duro pero no podemos cumplir el cronograma", se lamentó Shepherd ante los centros de control ruso y norteamericano. "Ayer estuvimos todo el tiempo atrasados en el programa y hoy sucede lo mismo. Sean pacientes con nosotros. Lo haremos cuando podamos", pidió. "Comprendemos, Shep (apelativo con que Houston llama al comandante). Sólo avísennos cuando ustedes puedan hacerlo", los consoló Houston. "Y les agradeceremos cualquier influencia que puedan ejercer ustedes al respecto con las autoridades del lado ruso de la misión", sugirió Shepherd.
Techos, paredes, alacenas y pisos de la Estación Alfa están atiborrados de paquetes que los astronautas de tres transbordadores anteriores descargaron sin un orden ajustado al plan de trabajo de la Expedición 1. Entonces, cada vez que emprenden una tarea deben revolver en ese enjambre de embalajes que cubre los dos módulos principales, el Zvezda y el Zarya. Esta mañana perdieron mucho tiempo buscando el cable de alimentación ruso para otro horno de microondas norteamericano, hasta que en una de las breves oportunidades de comunicaciones con tierra comentaron el problema y Houston los guió para encontrarlo. Jeff Hanley, director de vuelo en Houston, dijo que era de esperarse una sobrecarga de trabajo al principio. "Imagine que llega a su nueva casa y todo el equipamiento fue dejado en cajas por la empresa de mudanzas.
Tendrá que desempacar primero, ubicar los elementos en sus lugares y luego ponerse a trabajar", explicó. Hanley cree que a mediados de la próxima semana habrá un poco más de orden y las tareas serán más fluidas. Entretanto, la jornada de trabajo se mantiene en cinco horas y mañana, domingo, tendrán el día libre.

Martes, 7 de Noviembre de 2000 Día 8
Cobra ritmo la vida en la estación.
El Centro Korolev, cerca de Moscú, es el primer apoyo terrestre de la Expedición 1.
Al cumplir una semana en el espacio, los tripulantes de la Expedición 1 parecen haberle tomado la mano al desorden o aprendieron a resignarse porque la vida a bordo de la Estación Alfa ganó en optimismo y productividad. "Tenemos problemas todavía para encontrar herramientas y componentes, y comprobar que todo encaje en su lugar, pero estamos cumpliendo las principales tareas asignadas para cada día y lo vamos manejando bastante bien", fue el último comentario del comandante, Bill Shepherd, mucho más alentador que las quejas que descargó en los controles terrestres a fines de la semana anterior. Luego de haber disfrutado el domingo de un día entero sin obligaciones, Shepherd y sus compañeros Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev volvieron ayer al trabajo y lo primero que encararon fue la recomendación médica de hacer ejercicios para contrarrestar la pérdida de masa muscular en la ingravidez. Los tres pedalearon alrededor del mundo en la bicicleta ergonómica mientras la Estación Alfa se movía sobre el planeta a 370 kilómetros de altura y nueve veces la velocidad de una bala.
Después instalaron en el módulo Zvezda la consola y el monitor del sistema de acoplamiento manual TORA, un dispositivo ruso para tomar el control de la llegada de un carguero Progress en caso de que algo fallara en el intento de atracar automáticamente.
El próximo Progress hacia la ISS será lanzado el jueves 16 y dos días más tarde debe acoplarse al puerto del módulo Zarya que da hacia la Tierra.
Una versión similar del sistema TORA estaba siendo usado en la Mir para una práctica en junio de 1996, cuando el Progress se salió de control, golpeó y retorció uno de los paneles solares de la estación y provocó una fuga de aire que puso en grave riesgo la vida de los cosmonautas a bordo. La Expedición 1 avanzó también en la puesta en marcha de las computadoras portables y en la integración de ellas en una red, aunque allí volvieron a tropezar con imprevistos para encontrar compatibilidad entre cables de alimentación rusos y conectores norteamericanos. La red informática les permitirá mejorar, con correo electrónico y el envío de archivos adjuntos, sus escasas oportunidades actuales de comunicación con los controles. El sábado, Krikalev consiguió poner en marcha una de las dos baterías averiadas del Zvezda y ahora, con siete de las ocho funcionando, la ISS está en condiciones de alimentar el generador ruso de oxígeno Electrón, que podría entrar en servicio a fines de esta semana. Entretanto los astronautas siguen usando tres cartuchos generadores de oxígeno por día, tal como estaba previsto antes de partir.

Jueves, 9 de Noviembre de 2000 Día 10 .
Alerta por una gran explosión solar .
El trabajo más importante para hoy será encender el generador ruso de oxígeno Electrón. Todavía no pudieron conectar las computadoras portables en red porque no encuentran un cable imprescindible.
La explosión y, en seguida, una lluvia de partículas inunda la visión del Observatorio Solar SOHO.
El Control de Houston irradió esta mañana un alerta urgente a los astronautas de la Expedición 1 después de que una sonda de la NASA detectó una gran explosión solar que está inundando el sistema planetario con hasta 100.000 veces más partículas ionizadas que lo normal.
El fenómeno, que podría poner fuera de servicio satélites y dañar instalaciones eléctricas en tierra, implicará para los astronautas un considerable aumento en los niveles de radiación a los que están habitualmente expuestos."Ha habido una explosión solar muy grande, de tal magnitud que según las reglas de vuelo deben activar la alarma contra la radiación", les ordenó esta mañana, a las (11:30 GMT), Rex Walheim, responsable de las comunicaciones con la Expedición 1en Hosuton.
Momentos antes, el Solar and Heliospheric Observatory (SOHO), un robot de la NASA que monitorea la actividad del sol desde una posición de privilegio a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, fotografió y midió un estallido masivo que arrancó de la corona solar nubes de partículas eléctricamente cargadas y las eyectó fuera del astro. Pocas horas más tarde la cámara del SOHO recibió una intensa salpicadura de partículas que la dejaron momentáneamente enceguecida.
"Los doctores dicen que esto no debería implicar un riesgo significativo para ustedes -siguió Walheim-, pero si lo quieren podemos arreglarles una reunión con ellos".
"Sí, hagámosla", replicó el comandante, Bill Shepherd. Las partículas vomitadas por el Sol aumentaron rápidamente en los alrededores de la Tierra a niveles 100.000 veces mayores que los normales. "Si la alarma se silenciara, indicará que la radiación excedió el límite y ustedes deberán protegerse en la popa del módulo de servicio (Zvezda)", explicó el controlador.

Viernes, 10 de Noviembre de 2000 Día 11.
Tres días libres en premio al esfuerzo.
Todos Conectarán y probarán la estación de radioaficionado de la ISS. El equipo les permitirá a ellos y a sus sucesores mantener contactos informales de radio con escuelas y entusiastas de la actividad en todo el mundo (ver recuadro más abajo). La Mir tiene un equipo similar y muchos radioaficionados argentinos recuerdan todavía los entretenidos contactos que solían mantener con Musa Manarov, uno de los cosmonautas más propensos a usarlo. Cumplida esa labor, tendrán libre el resto del día, mañana y el lunes.
Krikalev mantiene con su esposa una teleconferencia vía Internet.
Los tres tripulantes de la Expedición 1 en la Estación Alfa se preparan para iniciar un fin de semana largo con agenda vacía en premio al esfuerzo de haber sobrellevado el desorden de los primeros días a bordo. Para mañana, el domingo y el lunes, Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev tienen como única tarea desembalar, conectar y encender el equipo de radioaficionado de la Estación Alfa con el que ellos y las sucesivas tripulaciones mantendrán contactos con escuelas y entusiastas de la actividad en todo el mundo. Los tres astronautas, sin embargo, seguirán atentos a una alarma antirradiación que encendieron ayer por indicación del Control de Houston, minutos después de que una gran explosión solar vomitó toneladas de partículas ionizadas hacia el sistema planetario.
En pocas horas, la lluvia de estas partículas en la atmósfera terrestre aumentó 100.000 veces sobre los niveles normales, y los expertos estiman que la descarga se mantendrá hasta mañana. Aunque los responsables de la misión consideran que el fenómeno expondrá a los astronautas a grados de radiación no mayores que los soportados por los cosmonautas de la Mir en largas estadas en órbita, les previnieron que deben refugiarse en la parte más aislada de la ISS, la popa del módulo Zarya, en caso de que la alarma lo indique.
Shepherd, Gidzenko y Krikalev hicieron en las últimas horas grandes avances al poner en marcha exitosamente el generador ruso de oxígeno Electrón y conectar en red las computadoras portables que usarán para gobernar la ISS. Sin embargo, todavía afrontan un trastorno informático: no pueden usar la impresora en red y deben acoplarla individualmente a cada computadora que la necesite.
En conferencia de prensa, el director de vuelo de la estación, Jeff Hanley, dijo que la sobrecarga de trabajo resultante de los planes de actividades de los primeros días les había enseñado a los controladores que deben poner más cuidado al elaborar esos listados. "Hemos aprendido a calibrar mejor cuánto tiempo les toma ubicar las herramientas y las partes necesarias entre todos los bultos almacenados a bordo, y hacerlo moviéndose en un ambiente sin gravedad, cosa que los primeros programas de trabajo no contemplaban, o no lo hacían debidamente", añadió Hanley.
Hoy los tres se concentraron en conectar una serie de cables en el puerto del módulo Zarya que apunta hacia la Tierra, para dejarlo en servicio antes de que llegue y se acople a él el próximo carguero Progress. El contenedor automático, que les llevará dos toneladas de equipo y alimentos, será lanzado desde Baikonur el miércoles 15, a las (1:32 GMT del jueves) y se unirá a la estación el 18, a las (3:02 GMT).
También pusieron en marcha un sistema que restituye a la estación su capacidad de autogobernarse después de cada acoplamiento. Cuando una nave se aproxima a la ISS los impulsores que la mantienen correctamente orientada son desactivados para evitar colisiones con el vehículo que llega. Después de la unión son reactivados, pero hasta ahora ambas operaciones eran ordenadas por radio desde los centros de control. El dispositivo que acaban de conectar le transferirá a la ISS el manejo pleno de la segunda de esas maniobras.

Miércoles, 15 de Noviembre de 2000 Día 16.
Un carguero Progress va en camino.
En preparación para la llegada del Progress, iniciaron una comprobación general de los sistemas de a bordo y un simulacro de los procedimientos que deberán seguir durante el acoplamiento.
El cohete Soyuz con el Progress está siendo alistado en Baikonur.
Desde el Cosmódromo de Baikonur será lanzado esta noche un carguero Progress que deberá llegar el sábado temprano a la Estación Espacial Internacional (ISS) con la primera remesa de carga y víveres desde que arribó la Expedición 1. Al caer el sol esta tarde en Kazakhstán, el cohete Soyuz que lo pondrá en órbita estaba siendo cargado de combustible para partir a las (01:32:36 GMT). El Progress irá acortando distancias durante dos días y a las (3:06 GMT) del sábado deberá estar acoplándose por sus propios medios al puerto de nadir del módulo Zarya, que da hacia la Tierra. La maniobra será enteramente automática, pero Yuri Gidzenko estará preparado frente al monitor y la consola del sistema TORU para interrumpir la secuencia y completarla manualmente en caso de que algo funcionara mal. El sistema TORU fue precisamente uno de los primeros equipos que instalaron los astronautas la semana anterior.
Entre otras provisiones, el Progress les llevará herramientas, comida, medicamentos, dos computadoras, cuerdas de acero, cables, un sistema de alarma, filtros de dióxido de carbono y cartuchos de oxígeno de repuesto, además de una bicicleta para ejercicios, ropa y repuestos para el inodoro. William Shepherd, Gidzenko y Sergei Krikalev tendrán menos de dos semanas de tiempo para vaciar el Progress y eyectarlo antes de que lleguen los cinco astronautas del Endeavour, el 2 de Diciembre, para instalar los dos juegos de grandes paneles solares. El Progress estrenará una boca de atraque en el Zarya que fue activada por la Expedición 1 a fines de la semana anterior. En ese lugar molestaría las maniobras del transbordador para acoplarse él también a un puerto todavía no usado: el PMA-3, que instalaron los astronautas del Discovery durante su última misión, en Octubre.

Viernes, 17 de Noviembre de 2000 Día 18 .
Esta noche se acopla el Progress.
El carguero Progress comienza la secuencia automática de acoplamiento. Los astronautas de la Expedición 1 iniciaron los preparativos para recibir esta noche a su primer visitante inanimado: el carguero Progress lanzado anteayer con dos toneladas de víveres y equipo.
El comandante, Bill Shepherd, y sus compañeros Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev, seguirán de cerca la aproximación final, maniobra que debe culminar cuando el contenedor se acople automáticamente a la boca de atraque del módulo Zarya que da hacia la Tierra. Por si algo fallara en los tramos finales, Gidzenko estará sujeto frente a la consola del sistema TORU de acoplamiento manual, un equipo provisto de monitor de TV, un joystick y una botonera, listo para tomar el control manual de la operación. Previamente habrá disminuido la intensidad de la iluminación ambiental para acostumbrar su vista a la tenue pantalla de TV, e irá siguiendo en ella la imagen que proyecta una cámara situada en la proa del Progress. De ese modo Gidzenko podrá orientarse para guiar la lanza de acoplamiento del carguero hasta el cono de atraque del Zarya. Poco antes, la ISS habrá sido colocada en una posición que la NASA llama "x-pop 180" y que es la más favorable para este acoplamiento. El largo mayor quedará perpendicular a la dirección en que viaja la estación, con el módulo Unity hacia el Norte y el Zvezda hacia el Sur. Pero, además, será hecha girar 180 grados en su eje mayor para que la boca en la que atracará el Progress quede hacia arriba y se vaya calentando con el sol. Ese puerto, como todos los llamados "de nadir" (miran en dirección contraria al cenit), habitualmente viaja hacia abajo y soporta bajísimas temperaturas porque mayormente no recibe iluminación solar. Los dueños de casa, aunque tendrán libres mañana y el domingo, disponen de sólo dos semanas para descargar el Progress y eyectarlo antes de que llegue el Endeavour el 2 de diciembre. Sin embargo, en la NASA están listos para demorar el lanzamiento de la misión porque saben que los tripulantes de la Mir tardaban un mes en vaciar uno de esos contenedores, llenarlo de basura y descartarlo para que se incinerara en la atmósfera. Descargar un Progress no es tan sencillo como desocupar el baúl de un auto. Es necesario registrar cada bulto en el sistema de stock de la estación y dejar constancia del lugar en el que será almacenado, todo esto con movimientos lentos y torpes por la falta de gravedad.

Martes, 28 de Noviembre de 2000 Día 29.
La Expedición 1 pone la casa en orden para recibir las primeras visitas.
Terminarán de descaragr el Progress y harán mantenimiento rutinario del toilette y del sistema de conservación ambiental.
Parece un camión de mudanzas pero es la estación espacial.
Ahora que la atención del público y de las autoridades espaciales se desvió hacia la próxima misión del Endeavour, los astronautas de la Expedición 1 van superando las tensiones por los tropiezos de los primeros días y trabajan cada vez con más eficiencia. Apenas diez días después de haber recibido el primer carguero automático Progress con dos toneladas de pertrechos, Bill Shepherd y sus compañeros Yuri Gidzenko y Serghei Krikalev ya casi terminaron de descargarlo y para el viernes a la madrugada, cuando despegue el transbordador, estarán listos para desacoplarlo y liberar el camino del atraque al Endeavour.
Una tarea así, en la Mir, requería un mes de trabajo para tres cosmonautas. Los centros de control ruso y norteamericano no decidieron todavía si el Progress será enviado inmediatamente a la destrucción contra la atmósfera o sólo será apartado a una distancia prudente de la Estación Alfa durante la visita del Endeavour, y una vez que éste parta volver a acoplarlo para llenarlo de basura antes de deshacerse de él. Sí es seguro que el 1 de diciembre, horas después del lanzamiento del transbordador, el carguero desalojará el puerto de atraque inferior del módulo Zarya porque su permanencia allí sería riesgosa para el Endeavour, que esta vez se acoplará al cercano muelle inferior del módulo Unity (PMA-3), alineado con la ISS pero con la cola en dirección opuesta a ella. Entretanto, Shepherd y su equipo no descuidan la puesta en orden de la nueva casa para la llegada de sus visitantes.
Entre ayer y hoy reemplazarán el depósito del inodoro, cambiarán un filtro para evitar los efectos de la condensación de la humedad ambiente y pondrán en marcha un equipo para remover el aire que les llegó en el Progress. El jueves último, feriado por el Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos, la actividad a bordo fue normal y sólo hicieron un alto para enviar a tierra un mensaje alusivo. "Cuando viajas en una buena nave orbital", dijo Shepherd, "tienes muchas razones para estar agradecido".

Viernes, 1 de Diciembre de 2000 Día 32.
Separaron y alejaron el carguero Progress para que atraque el Endeavour.
Seguirán los preparativos para recibir a sus primeros visitantes humanos.
En vísperas de recibir las primeras visitas humanas, los astronautas de la Expedición 1 separaron esta tarde al carguero Progress que ocupaba una boca de atraque muy cercana a la que usará el Endeavour e impedía, así, un acoplamiento seguro. A las (16:22 GMT) Yuri Gidzenko dejó libre al Progress y encendió sus impulsores para alejarlo hacia una órbita de estacionamiento a 2.500 kilómetros de la estación. Entretanto, las autoridades espaciales rusas y norteamericanas no terminan de ponerse de acuerdo sobre qué destino inmediato darle al carguero. Los rusos proponen volver a acoplarlo una vez que el Endeavour termine su misión, porque quieren ver si se repite la falla de orientación que lo dejó incapacitado de unirse automáticamente hace un par de semanas, y obligó a Gidzenko a hacerlo en forma manual. Los ingenieros creen haber encontrado problemas en el software que gobernó la maniobra, y en estos días le enviaron al Progress una corrección que quisieran probar.
Por su lado, los norteamericanos, preocupados por las cabriolas que hizo el Progress muy cerca de la ISS cuando fracasó en su intento de acoplamiento automático, prefieren no correr riesgos y enviarlo a la destrucción contra la atmósfera. Tampoco olvidan que un Progress fuera de control en un segundo intento de acoplamiento embistió a la Mir hace tres años y casi mata a sus tres ocupantes.

Jueves, 14 de Diciembre de 2000 Día 45.
La Expedición 1 se quedará dos semanas más en la Estación Alfa.
Continúan con un programa de tareas descansado, básicamente dedicado a la puesta en marcha de todos los sistemas de la estación y labores de mantenimiento.
A Shepherd, Gidzenko y Krikalev no le faltarán comida, agua y trabajo. La NASA acaba de aplazar oficialmente la partida del Discovery con la Expedición 2 hacia la Estación Espacial Internacional (ISS), lo que obligará a los primeros habitantes permanentes de la plataforma en construcción a permanecer en órbita dos semanas fuera de programa. El transbordador debía iniciar la misión STS-102 el 15 de febrero de 2001 con ocho tripulantes, entre ellos los tres relevos de la Expedición 1, pero una acumulación de demoras arrastradas de su último vuelo les impedirán a los técnicos alistarlo para partir antes del 1 de marzo. El octubre último el Discovery fue lanzado con una semana de atraso por una mezcla de recaudos técnicos y mal tiempo, y por esta última causa tuvo que aterrizar en California, lo que forzó a trasladarlo a la Florida sobre un Jumbo 747 especialmente preparado y agregó otros diez días de retraso.
En las inspecciones posteriores al vuelo los ingenieros encontraron daños en cuatro toberas de los 48 impulsores del Sistema de Control de Reacción (RCS), que permiten gobernar en órbita la posición de la nave en todos sus ejes. "Encontramos cuatro impulsores que deben ser sustituidos -explicó Ron Dittermore, jefe del programa de transbordadores-, y nuestra política es reemplazar todos los cohetes del conjunto afectado, que en este caso son diez. Esto afectará nuestro programa de lanzamiento". El comandante de la Expedición 1, Bill Shepherd, y sus compañeros Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev, tomaron la novedad sin sobresaltos. "En esta actividad no siempre nos gobernamos exactamente por el plan", comentó Shepherd. "Tenemos comida y agua, y tal vez debamos usar un par más de remeras, pero todo está bien".
El Discovery llevará a Yuri Usachev, comandante ruso de la Expedición 2, y a los norteamericanos Jim Voss y Susan Helms para una estada de cuatro meses, y traerá de regreso a Shepherd y sus compañeros. La tripulación del transbordador estará integrada, además, por el comandante Jim Wetherbee, por el piloto JIm Kelly y por los especialistas Andy Thomas y Paul Richards.

Martes, 19 de Diciembre de 2000 Día 50.
Intentarán reacoplar el Progress.
La atención de la Expedición 1 está centrada en el sistema de recirculación y filtrado del aire, cuyo segundo y último equipo de repuesto dejó de funcionar el sábado pasado. Si se presentara una nueva falla y no pudieran repararla, se verán obligados a evacuar de emergencia al ISS y regresar inmediatamente a tierra en la Soyuz.
Así vio el carguero a la ISS en su primer intento. Moscú dijo que falló el software y que ya lo corrigió. La NASA y la Agencia Espacial Rusa (RSA) acordaron hoy ensayar un nuevo acoplamiento del carguero Progress que falló en su intento automático el 18 de noviembre y debió ser conducido a mano por Yuri Gidzenko. La nave fue separada el 1 de este mes para dejar libre la boca de atraque al transbordador Endeavour, que permaneció unido a la Estación Alfa del 2 al 9 de este mes, y ahora vuela en la misma trayectoria pero varios cientos de kilómetros más adelante. Según la RSA el vehículo no logró estabilizarse cuando estaba a pocos metros de la ISS debido a una falla de software que fue reparada y cuya efectividad ahora quieren probar. La NASA se mostró en principio renuente a un nuevo intento, temerosa de que una falla en el sistema ruso TORU de acoplamiento manual, que no tiene redundancia, pudiera reeditar el drama que se vivió en 1997 en la Mir, cuando un Progress fuera de control golpeó la estación y provocó una fuga de aire que pudo haber matado a los astronautas. Pero su actitud cambió cuando los expertos en Moscú les aseguraron a los responsables norteamericanos que si el TORU perdiera contacto con el Progress, éste activaría un mecanismo de seguridad lo alejaría de la ISS. De todos modos la nueva maniobra, prevista para las (11 GMT) del martes 26, no será completamente automática porque una antena del carguero usada para la aproximación final fue retraída en el primer intento y no ha sido diseñada para ser desplegada nuevamente.
Esta vez el Progress se acercará gobernado por su sistema de acercamiento KURS, que Moscú cree haber reparado, hasta unos 180 metros de la escotilla inferior del módulo Zarya. En ese momento, Gidzenko, ubicado frente a la consola del TORU, comenzará a pilotearlo en forma remota con una pantalla de TV que muestra lo que ve el carguero y un joystick. William Shepherd, el comandante de la Expedición 1, se mostró confiado: "El sistema (TORU) tiene muchas alternativas para protegernos de que algo malo pase", dijo hoy al enterarse de la decisión. "Yuri no hará nada imprudente y lo ha hecho muy bien antes, de modo que no estoy preocupado por eso". El día de Navidad Shepherd, Gidzenko y Sergei Krikalev compartirán un pavo, abrirán los regalos que les llegaron en el Progress y tendrán mucho tiempo libre para recrearse viendo pasar el mundo por la ventana. "No voy a negar que tuvimos la tentación de abrir anticipadamente los obsequios -confesó el comandante-, pero siguen allí envueltos. Eso sí, estuvimos sacudiéndolos un poco para tratar de adivinar qué son, pero nada más".

Lunes, 25 de Diciembre de 2000 Día 55.
Mañana, crítica maniobra manual.
Los tripulantes de la Expedición 1 celebran la Navidad comiendo pavo rehidratado, abriendo los regalos que recibieron en el Progress y en el reciente viaje del transbordador Endeavour, y manteniendo teleconferencias con sus familiares.
Los astronautas de la Expedición 1 disfrutan esta tarde de su primera Navidad en el espacio, las últimas horas de sosiego antes de afrontar mañana el riesgoso intento de acoplar manualmente por segunda vez el carguero Progress. En la práctica la operación se inició el miércoles último, cuando el control ruso le ordenó al Progress encender los impulsores para abandonar la órbita de estacionamiento a 2.250 kilómetros por detrás y debajo de la ISS, y comenzar el acercamiento. Mañana, a las (10:36 GMT), el carguero se detendrá a 200 metros de la boca de atraque inferior del módulo Zarya, el puerto que ocupó cuando se unió por primera vez, y cuando ambas naves entren en el área de alcance del control ruso, Yuri Gidzenko la conducirá por radiocontrol para que se acople a la Estación Alfa a las (11:02 GMT).
El Progress fue lanzado de Baikonur el 16 de noviembre y dos días más tarde, cuando intentaba unirse en forma automática a la ISS, su sistema de orientación falló, no pudo estabilizarse frente a la boca del Zarya y Gidzenko tuvo que tomar el control manual para lograr el atraque.
Una vez trasladadas a la estación las dos toneladas de equipo y provisiones que llevaba, el 1 de este mes el carguero fue desacoplado y alejado a más de dos kilómetros de la ISS para que pudiera atracar el transbordador Endeavour, que permaneció unido del 2 al 9 de Diciembre.
La NASA se resistió a exponer a la ISS y sus tripulantes a un reacoplamiento del Progress e insistió en que fuera descartado y desintegrado en la atmósfera, pero cedió cuando las autoridades espaciales rusas le aseguraron que, en caso de nuevos fallos, hay tres recursos para abortar la maniobra. Por un lado, Gidzenko puede ordenarle detenerse y retroceder desde la consola del sistema de acoplamiento manual TORU. Luego, el Progress está programado para alejarse en caso de que se corten las comunicaciones con el TORU y finalmente el Centro Korolev puede impartirle en forma directa la orden de abortar. El endurecimiento de la NASA se origina en el recuerdo de un incidente grave ocurrido en la estación rusa Mir el 26 de Junio de 1997, cuando un Progress que era sometido a un ejercicio de reacoplamiento manual se ocultó tras unos paneles solares, quedó fuera de control, embistió uno de los módulos y provocó una fuga de aire que pudo haber matado a los tripulantes. La insistencia de los rusos esta vez obedece a que creen haber resuelto el problema de software que originó la desorientación del carguero el 18 de noviembre y quieren probarlo. La demostración, sin embargo, no puede ser completamente automática porque una de las antenas de acoplamiento del Progress debió ser plegada para el primer atraque y no fue diseñada para ser reextendida.

Viernes, 23 de Febrero de 2001 Día 115.
Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev abordarán la cápsula rusa, que es su bote salvavidas, y mañana se separarán de la estación, avanzarán por debajo de ella hasta la boca inferior del módulo Zarya y allí volverán a atracar.
La Soyuz quedará en el Zarya porque los transbordadores ya no atracarán en el Unity.

Mañana moverán la Soyuz para hacerle lugar a un Progress.
Cuando aún no terminaron de acondicionar el recién llegado laboratorio Destiny, los tres astronautas de la Expedición 1 se preparan para vivir mañana un momento sin precedente en sus ya casi cuatro meses de estada en órbita. Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev se enfundarán en sus trajes presurizados y abordarán la cápsula Soyuz en la que llegaron a la Estación Alfa el 2 de noviembre último para desacoplarla del módulo Zvezda, desplazarla hacia el centro del complejo espacial y hacerla atracar en el puerto inferior del Zarya, el segmento original de la ISS.
La Soyuz debe dejar libre el muelle posterior de la estación para que se acople allí un carguero Progress que llegará el miércoles 28 con provisiones para los próximos habitantes de la ISS, los integrantes de la Expedición 2. Los norteamericanos Susan Helms y James Voss, comandados por el ruso Yuri Usachev, arribarán a la Estación Alfa el 10 de marzo, a bordo del transbordador Discovery, para relevar a la Expedición 1.
Como comandante de la Soyuz, Gidzenko tomará los controles de la cápsula y a las (10:08 GMT) dejará la boca de acoplamiento, retrocederá, avanzará por debajo de la estación hasta situarse vertical al puerto inferior del Zarya y se acercará hasta unirse firmemente.
Los responsables de la misión estiman que la maniobra durará no más de media hora y las señales de TV en vivo a través de las estaciones rusas de rastreo serán escasas.
Aunque Gidzenko puede arreglárselas solo con los controles, lo acompañarán Shepherd y Krikalev como medida de seguridad. La Soyuz es el bote salvavidas de la ISS y en caso de ocurrir alguna emergencia, derivada o no de la maniobra, sus compañeros quedarían aislados y librados a su suerte durante largos y decisivos minutos.
El puerto del módulo Zarya que pasará a ocupar la cápsula tripulable rusa está muy próximo a la boca de atraque del Unity usada por el transbordador en las primeras etapas de la construcción.
Debido a los riesgos de esa cercanía, sólo fue usado temporalmente por los cargueros Progress, que permanecían atracados un máximo de dos semanas para ser descargados y eran desacoplados cuando se avecinaba un transbordador, en tanto la Soyuz permanecía en su lugar de arribo original, la popa del módulo Zvezda, en el extremo posterior de la ISS.
La llegada del laboratorio Destiny la semana pasada cambió radicalmente el eje de las operaciones de las naves norteamericanas porque en adelante usarán la boca de acoplamiento que éste tiene en su extremo libre, identificada como PMA-2 o Adaptador Presurizado de Acoplamiento número 2.
Así es la ISS hasta ahora.

Sábado, 24 de Febrero de 2001 Día 116.
La Soyuz ya está en su nuevo estacionamiento bajo el Zarya.
Los tres astronautas de la Expedición 1 abandonaron brevemente la Estación Alfa esta mañana por primera vez para reubicar la cápsula Soyuz en la que llegaron el 2 de noviembre.
El control ruso en el Centro Korolev abrió el aro de acoplamiento del módulo Zvezda a las (10:06 GMT), cuando la ISS volaba sobre el Atlántico Sur a mitad de distancia entre las costas brasileñas y africanas.

El jefe de la tripulación, Bill Shepherd; el comandante de la Soyuz, Yuri Gidzenko, y el ingeniero de vuelo Sergei Krikalev, vistieron los mismos trajes presurizados rusos de color blanco que usaron en el viaje de ida y ocuparon sus butacas en la Soyuz una hora antes de comenzar la maniobra.
Gidzenko tomó los controles de la cápsula, la hizo alejarse en retroceso hasta unos 40 metros del Zvezda e inició un breve rodeo por debajo del complejo orbital para detenerse a la altura del puerto inferior del componente original de la estación, el módulo ruso Zarya. Cuando el tren espacial entró bajo el alcance de las estaciones rastreadoras rusas, el Centro Korolev confirmó la alineación de la Soyuz con el aro de acoplamiento y Gidzenko inició una lenta aproximación hasta acoplar a las (10:37 GMT).

Martes, 27 de Febrero de 2001 Día 119.
Otro Progress va en camino.
Un carguero no tripulado Progress lanzado ayer con suministros para los próximos habitantes permanentes de la Estación Espacial Internacional (ISS) va acortando distancias para acoplarse mañana.
El contenedor despegó a las (8:09 GMT) de ayer desde el Cosmódromo de Baikonur, en Kazakhstán, con cerca de dos toneladas de provisiones que incluyen combustible para las maniobras del módulo Zvezda, agua, alimentos, herramientas, repuestos del sistema de purificación de aire y equipo de investigación científica.

La carga será usada por los tres astronautas de la Expedición 2, el comandante ruso Yuri Usachev y los ingenieros de vuelo norteamericanos Susan Helms y James Voss, que llegarán el 10 de marzo en el transbordador Discovery para relevar a Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev, sus compañeros de la Expedición 1.
El Progress debe acoplarse automáticamente mañana, a las (9:50 GMT), a la boca de atraque posterior del módulo Zvezda, que dejó libre el sábado último la cápsula Soyuz.
Si el carguero no consiguiera atracar por sus propios medios, Gidzenko deberá guiarlo manualmente en forma remota desde una consola especial instalada en la Estación Alfa.
La consola, llamada TORU, tiene un joystick para enviar comandos a los impulsores del Progress y una pantalla que reproduce lo que ve una cámara instalada en la boca de atraque del carguero.
Gidzenko ya se vio obligado a usar ese sistema cuando el último carguero que llegó a la ISS no logró estabilizarse frente al puerto de acoplamiento en el primer intento.

Miércoles, 28 de Febrero de 2001 Día 120
El Progress se acopló automáticamente a la estación.
El carguero Progress con suministros para la Expedición 2 atracó exitosamente esta mañana por sus propios medios en el puerto posterior del módulo Zvezda.
Yuri Gidzenko siguió atentamente la maniobra desde la consola del sistema de acoplamiento manual telecontrolado en el interior de la Estación Alfa pero no tuvo que intervenir.
El contenedor había despegado el lunes temprano desde el Cosmódromo de Baikonur, en Kazakhstán, con cerca de dos toneladas de provisiones que incluyen combustible para las maniobras del módulo Zvezda, agua, alimentos, herramientas, repuestos del sistema de purificación de aire y equipo de investigación científica.
Esta mañana, la ISS, con el carguero persiguiéndola a menos de un kilómetro por debajo y detrás, cruzó el cielo de Mar del Plata, en la costa atlántica sur de Buenos Aires, a la vista de los sorprendidos madrugadores.
Siete minutos más tarde Gidzenko informó al control ruso en el Centro Korolev que los paneles solares de la estación estaban ya de canto hacia la dirección en que se acercaría el Progress, una medida de seguridad para protegerlos de los gases de los impulsores de maniobra de la nave visitante.
Diez minutos después el carguero estaba a menos de 250 metros de su destino, acercándose a un metro y medio por segundo, velocidad que redujo inmediatamente para detenerse durante 15 minutos a 160 metros y perfectamente alineado con el puerto del Zvezda, en espera de la autorización para iniciar la aproximación final.
Cuando el convoy espacial entró en el área de cobertura de las estaciones rastreadoras rusas y los controladores en Moscú recibieron información de telemetría y TV desde el Progress, autorizaron el acoplamiento y el carguero cubrió lentamente la distancia que faltaba hasta hacer contacto.

Miércoles, 21 de Marzo de 2001 Día 141
De vuelta a casa.
Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev, que pasaron 141 días en el espacio y de ellos 139 en el complejo orbital como integrantes de la Expedición 1, regresaron en posición horizontal para atenuar el impacto de la gravedad en sus cuerpos habituados a la falta de peso. Desde las primeras horas de la tarde de ayer, los pronósticos para el Centro Espacial Kennedy eran desalentadores para quienes no saben que justamente en ese rincón de la Florida el tiempo desata sus caprichos. Los expertos del control de Houston sí lo saben, pero como deben manejar hechos y no conjeturas, desde temprano cancelaron la primera oportunidad y cruzaron los dedos para la segunda, en la órbita siguiente. Nubes bajas con lluvias y lloviznas y un viento cruzado muy superior a los límites permitidos para un aterrizaje nocturno, se mantuvieron hasta poco después de la medianoche, hora argentina, cuando repentinamente el centro de baja presión responsable del desarreglo tomó rumbo al norte a velocidad inusitada. El cielo se abrió en cuestión de minutos, el viento amainó lo suficiente y a las 3:26:06 ARG (6:26:06 GMT), cuando volaba al sudoeste de la India, el comandante, Jim Wetherbee, encendió los impulsores de maniobras orbitales durante 2 minutos y 56 segundos. Sesenta y cinco minutos más tarde, la silueta del Discovery asomaba por sobre los haces de los reflectores instalados en la cabecera de la pista 15.
Los cuatro tripulantes originales del transbordador abandonaron la nave 90 minutos más tarde, caminando con absoluta naturalidad. Sus compañeros de la Expedición 1 fueron llevados horizontalmente a un furgón especial, donde dos médicos norteamericanos y uno ruso los revisaron, y minutos después eran llevados a sus habitaciones en el Edificio de Operaciones y Despacho del puerto espacial. Los tres empezarán hoy mismo un programa de rehabilitación que les demandará cerca de 45 días. Gidzenko y Krikalev viajarán a Rusia dentro de diez días y allí seguirán con los ejercicios para recuperar la fortaleza muscular.
Tratándose de la primera tripulación que regresa de la ISS, muy probablemente cuando se abran las escotillas estará dándoles la bienvenida el administrador general de la NASA, Daniel Goldin.
Los tripulantes de la Expedición 1 vuelven a sentir la gravedad terrestre luego de 141 días consecutivos en órbita. Sus organismos comienzan ahora un muy lento proceso de readaptación. La rehabilitación de los tres les exigirá someterse a un tratamiento especial durante varias semanas.
Los astronautas permanecerán a bordo unos 40 minutos más, mientras se cambian sus trajes presurizados por los clásicos mamelucos azules y se readaptan a la gravedad. Shepherd, Gidzenko y Krikalev serán revisados a bordo por dos médicos norteamericanos y uno ruso.

Cuidados para la Expedición 1
La gravedad, un problema grave Después de casi 140 días de flotar en el espacio, los cuerpos de Bill Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev sufrirán el tremendo impacto de la gravedad tan pronto aterrice el Discovery. En estos cuatro meses y medio desde el 30 de octubre de 2000, cuando partieron en la Soyuz, sus órganos, músculos y fluidos fueron mucho menos exigidos que lo normal, o lo fueron de manera diferente.
En un ambiente sin gravedad, el corazón, por ejemplo, necesita menos esfuerzo para para mantener la sangre circulando, los huesos no tienen qué sostener, los músculos dejan de ser necesarios y el cerebro se acostumbra a interpretar la información diferente que sobre la posición del cuerpo le envían los ojos y el oído interno. Los astronautas aprenden una nueva manera de comer, moverse y operar equipo, y pronto aprenden a entender las nuevas sensaciones que su cuerpo les transmite. Los tripulantes de la Expedición 1 siguieron en la Estación Espacial un estricto régimen de ejercicios físicos para mantener la salud de su sistema circulatorio, de sus músculos y de sus huesos, pero de todas maneras al regresar deberán someterse a un período de rehabilitación de varias semanas. Esos cuidados comenzarán justamente con el reingreso en la atmósfera para el aterrizaje.
Para adaptarse gradualmente a sentir su peso los tres descenderán en butacas especiales instaladas en la cubierta inferior de la cabina de mando, que los mantendrán acostados hasta el aterrizaje. A medida que la gravedad arrastre cada vez con más fuerza los líquidos hacia la parte inferior del cuerpo, Shepherd, Gidzenko y Krikalev podrían sentir mareos y hasta leves desvanecimientos, pero estas anomalías pasan en muy poco tiempo y casi con seguridad bajarán del Discovery caminando, aunque no sin dificultad.
Una vez en tierra, mientras sus compañeros del transbordador van a sus habitaciones en el Edificio de Operaciones y Despacho del centro espacial, Shepherd, Gidzenko y Krikalev pasarán por una revisación médica breve y se reunirán con sus familias antes de someterse a un examen clínico mucho más detenido.
Al día siguiente del aterrizaje, todos viajarán de regreso a sus hogares en Houston pero los tres comenzarán un período de rehabilitación y control médico que durará unos 45 días. Gidzenko y Krikalev volverán a Rusia en un par de semanas y allí seguirán el tratamiento, que básicamente consiste en sesiones de masajes, caminatas asistidas y ejercicios de fuerza y resistencia en tierra y en agua.